Entrevista capotiana Miguel Ángel Acebo, pianista almeriense

06.03.2019

El original texto publicado 1972 por Truman Capote y que tituló "Autorretrato" (en Los Perros ladran, Anagrama, 1999), es una brillante y astuta entrevista que el escritor y periodista estadounidense se hizo a sí mismo a modo de autobiografía. En esta serie de preguntas y respuestas descubrimos una proclamación de su lado más íntimo, el otro lado de su vida. La Casa de los Pianistas propone una selección de preguntas extraídas de la célebre entrevista capotiana (que suele hacerse a escritores, pero nunca se le ha hecho a un músico) como medio para conocer la otra cara de nuestros artistas invitados.

En esta ocasión: Miguel Ángel Acebo, pianista almeriense.

Ofrecerá dos conciertos: un concierto a dúo con Mª Elena García, violín el jueves 23 de mayo y un concierto de piano "ICONOS" el sábado 22 de junio, ambos a las 20:30h.


1-Si tuviera que vivir en un solo lugar, sin poder salir jamás de él, ¿cuál elegiría?

Viviría en un cuchitril en el centro de una gran ciudad llena de ruidos, alquitrán, vicio y sordidez. Me encanta lo urbano, los espejismos a ras del suelo, los paraísos artificiales.

2-¿Prefiere los animales a la gente?

Somos animales. Me gustan los animales que abandonaron el Paraíso. Ese anhelo de nuestro origen irrecuperable, esa tensión entre lo apolíneo y lo dionisíaco me parece de lo más emocionante.

3-¿Es usted cruel?

La crueldad está en la naturaleza y la naturaleza siempre acaba imponiéndose sobre cualquiera de nuestras construcciones. Lady Macbeth o Lucifer son arquetipos que habitan dentro de nosotros y se materializan de muchas formas: cuando somos depredadores de otro animal (aunque lo compremos fileteado en el supermercado), en las telúricas tensiones que rigen nuestras relaciones paternofiliales, o en el cotidiano acto de pensar. No hay cosa más luciferina que la razón pura, la luz del conocimiento. Evidentemente, soy cruel. Todos lo somos.

4-¿Tiene muchos amigos?

No es fácil saberlo. Habría que preguntárselo a ellos.

5-¿Qué cualidades busca en sus amigos?

Que sean compañeros en el sentido etimológico del término, que tengan el compromiso de crear conjuntamente, al menos, algún principio o idea, y que respeten al diferente.

6-¿Suelen decepcionarle sus amigos?

Lo que consideramos decepciones son en realidad conflictos con nosotros mismos y nuestra incapacidad para entender el mundo.

7-¿Es usted una persona sincera?

Imposible no serlo.

8-¿Cómo prefiere ocupar su tiempo libre?

No tengo tiempo libre. De hecho, me parece una ordinariez tener tiempo libre con lo corta que es la vida. Creo que deberíamos revisar los conceptos de ocio, trabajo y explotación.

9- ¿Qué le da más miedo?

La oscuridad, como a todos, en su sentido más amplio.

10-¿Qué le escandaliza, si es que hay algo que le escandalice?

Me preocupa que las cosas no sean escandalosas. En una sociedad en la que la gente abraza morales prefabricadas, escandalizar es un acto de libertad.

11-Si no hubiera decidido ser pianista, llevar una vida artística, ¿qué habría hecho?

Me atrae cualquier disciplina artística, filosofía, también las ciencias ocultas, las tradiciones esotéricas, todo lo que depende de nuestra mente analógica y nuestra capacidad de interpretar el mundo de forma simbólica. Me sitúo más cerca del ocultismo que del misticismo, ya que mi tendencia a la ansiedad no me permite adquirir el estado de conciencia necesario para que el mundo se me manifieste de forma extática, y me veo abocado a depender en demasía de mi trabajo racional.

Últimamente me interesa mucho estudiar la sexualidad humana, el erotismo como origen de nuestra búsqueda espiritual y de nuestra creación artística, y encontrar en el arte todo lo que expresa la tragedia de Ser sexuados, divididos. Estudiar los ritos de paso en las distintas culturas, la norma/restricción sexual en cada caso, la expresión artística y la relación entre ellas. Me gustan especialmente las ideas de Camille Paglia. Estoy leyendo sus libros Sexo, arte y cultura americana y Sexual Personae, aunque despacito porque tengo que leerlos en inglés, dado que uno de ellos no está traducido, y el otro tan infravalorado que la traducción de 2006 es poco menos que imposible de encontrar. Me entristece que demos la espalda a ideas tan inteligentes como las de Paglia, y prueba de ello es lo alejado que está el feminismo actual de sus teorías antropológicas.

12-¿Practica algún tipo de ejercicio físico?

Correr.

No sé montar en bici y detesto conducir cualquier máquina con ruedas.

13-¿Sabe cocinar?

Se me da aceptablemente bien. Hace ya tiempo que intenté acercarme al vegetarianismo, lo cual restringió considerablemente mis posibilidades culinarias. Como tengo poco tiempo y odio perderlo en cosas rutinarias, suelo comer bastante en la calle; que dicho sea de paso, el negocio de la hostelería está muy poco preparado para dietas veganas y vegetarianas a no ser que te gastes un dineral o comas ensaladas de lechuga con agua en el fondo del plato. Todo esto ha desembocado en una especie de doble vida como la del ejecutivo enjuto y gruñón que al llegar la noche se pone unos taconazos de putón verbenero y se despendola. Es decir, circunscribo mi dieta vegetariana a las paredes de mi cuchitril, donde no entra desde hace tiempo ni un solo resto de animal muerto, y al cruzar la puerta de la calle me lanzo a comer carne sin ningún tipo de reparo.

14-Si el Reader's Digest le encargara escribir uno de esos artículos sobre «un personaje inolvidable», ¿a quién elegiría?

Mi querido Stephan Levi. Fue el primer masón que conocí. Caballero Kadosh. Nos conocimos en una lluviosa Plaza Mariana Pineda de Granada, Cuesta del Progreso, en una mañana de un mes de septiembre que nunca olvidaré. Su mirada perdida, su aspecto enteramente otoñal. Me enseñó tanto sobre chamanes, toltecas, kototama, sufismo y otras tradiciones. Quizás despertó en mí ese anhelo o quizás lo avivó, estando ya despierto previamente. Apunté esta frase que me dijo en una ocasión: "Une tus cuatro orientes y sube al sol, sube a la cima de tu pirámide a meditar, el sol sabrá nutrirte con lo único que necesitas. ¡Sueña! Un nahual de la tradición tolteca sueña siempre antes su realidad, para sugerir al universo su visión individual".

Mi querida Laura, que también tiene un papel decisivo en mi búsqueda espiritual, me enseñó (escasamente, porque soy bastante zoquete en ese sentido) a desarrollar mi capacidad para percibir el canto de la tierra y las estrellas. Me enseñó a valorar las preciosas enseñanzas mitológicas de la astrología.

Mi querida Leyre Khyal, que está haciendo una excelente labor contra la ignorancia colectiva, me enseñó el concepto apabullante de Lévi-Strauss del erotismo como origen de la cultura. Leyre es inteligencia pura. Necesaria y valiente en tiempos de puritanismo burgués. Dará mucho que hablar. He conocido a muchas personas sobre las que escribiría largamente. Me interesa sobre todo la gente que se sitúa de algún modo en la disidencia, que han construido su mundo de ideas y tienen algo original y genuino. No es, desgraciadamente, entre los músicos y gestores culturales donde suelo encontrar mayor interés intelectual, lo cual me parece preocupante, dado que llevamos toda una vida dedicada a cultivar el intelecto.

15-¿Cuál es, en cualquier idioma, la palabra más llena de esperanza?

Lo difícil es entender el significado de las palabras. Las palabras son células de conocimiento difíciles de desvelar si no es mediante experiencias, estados de conciencia, también producto del trabajo racional, la reflexión... La palabra es el Grial. Para mí, la más llena de esperanza es la primera que aprendes, cuando todavía no sabes leer ni escribir, y que te da acceso al resto del mundo.

16-¿Y la más peligrosa?

Verdad.

17-¿Alguna vez ha querido matar a alguien?

Me parece que la violencia tiene un significado distinto en contextos profanos y sagrados. Dependiendo de las culturas, los sacrificios siempre han existido, mientras estaba absolutamente prohibido el asesinato. Por esa misma razón, la violencia funciona bien en contextos artísticos (los toros), religiosos (la penitencia) y sexuales (el BDSM); lo cual no me impide posicionarme radicalmente en contra de cualquier acto violento. De estos tres, especialmente detesto la tauromaquia, ya que no hace sino envilecer una civilización que ya está en otro momento histórico. Las prácticas violentas en un contexto sagrado tienen un sentido iniciático, y de hecho, los ritos de iniciación no son sino emulaciones de la muerte en vida. Hay quien lo consigue a través de las drogas, otros a través de espiritualidades varias, el orgasmo es una forma de muerte también, el propio estado de enamoramiento... Los poetas místicos hablaban de esa "Llama de amor viva que tiernamente hiere de mi alma en el más profundo centro". Digo esto porque me parece que no hay que demonizar la pulsión de muerte. Sería muy hipócrita negar que esa tendencia destructiva existe en cualquier persona. Todas las normas son restricciones de nuestra propia naturaleza. Si no fuera así, no serían necesarias. Si no existiera la pulsión de muerte, no sería necesaria la prohibición de matar. Encontramos algo cíclico en el anticlimax, un renacer cuando sólo hay cenizas. Es la lucha entre Tánatos y Eros.

18-Si pudiera ser otra cosa, ¿qué le gustaría ser?

Me gustaría, en primer lugar, saber lo que soy. En segundo lugar, asumir que no puedo transformarme en cualquier cosa, pero quizás sí crearme a mí mismo. Es un proceso de autodestilación como se hace con los licores.

19-¿Cuáles son sus vicios principales?

Los ansiolíticos, el sexo, el café, soy obsesivo compulsivo, con lo que necesito que haya a mi alrededor un absoluto orden estético, especialmente entusiasta de los espacios abiertos, soy bastante esclavo de sustancias estupefacientes de toda índole y no descarto probar alguna que otra droga de diseño... En realidad, menos fumar, adoro casi todos los vicios.

20-¿Y sus virtudes?

Entiendo que, más que a mí, habría que preguntárselo a los antes mencionados amigos; aunque el concepto de virtud es bastante relativo, puesto que depende de una moral previa, con lo que creo que cualquier respuesta sería vaga e indeseable.

21-Imagine que se está ahogando. ¿Qué imágenes, dentro del esquema clásico, le pasarían por la cabeza?

Me estoy ahogando. Todos nos estamos ahogando. Lo que se nos pasa por la cabeza es el arte, las religiones, la filosofía, el conocimiento, el abismo entre la naturaleza y la cultura, y todo lo que conforma la tragedia y la comedia de existir.

Miguel Ángel Acebo